Inglés
Seis niveles del marco común europeo, y una segunda ruta ordenada por grados para quien enseña en un colegio. La clase la dirige el profesor digital; el estudiante no tiene que decidir qué estudiar.
Un tutor con inteligencia artificial atiende a miles de estudiantes a la vez, y eso cambia el costo por persona.
Las clases están disponibles a cualquier hora, y cada una retoma el punto exacto donde terminó la anterior.
El contenido se descarga y la sesión continúa sin internet. Al reconectar, el progreso se sincroniza solo.
El sistema recuerda qué se olvidó y lo propone de nuevo antes de seguir.

Cómo es una clase
Nunca abre preguntando en qué puede ayudarte. Abre así:
Ayer trabajamos los colores y lograste una precisión del 82 por ciento. Todavía te cuesta pronunciar purple. Hoy reforzamos eso antes de seguir con los animales.

No dice incorrecto y sigue. Explica por qué falló, cómo se corrige y si ya había pasado antes.
Cuando queda poco tiempo, consolida lo visto y deja preparado el punto de partida de la próxima sesión.
La mayoría de plataformas marcan una unidad como completada cuando se llega al final. Nosotros medimos cuánto se domina de verdad, por competencia y por habilidad, con evidencia de conversación, pronunciación, escritura y escucha.
Ese número también baja con el tiempo si no se practica, porque el olvido existe. Cuando baja, la clase lo retoma.
Ejemplo ilustrativo. El sistema decide si avanzar según esta evidencia, no según cuántos ejercicios se hicieron.
La clase entera cabe en el bolsillo: hablas, te corrigen la pronunciación y sigues aunque te quedes sin datos. Se instala desde el navegador, sin tienda de aplicaciones.
No pasa por Google Play ni por la App Store: es la misma plataforma que ves aquí, instalada en el teléfono.
Del A1 al C2 del marco común europeo, y además una ruta ordenada por grados escolares para quien enseña en un colegio.
Hablando. El profesor dice la frase, tú la repites en voz alta y se te señala qué sonido se fue. Hay un diagrama de la boca para los doce sonidos que más cuestan a un hispanohablante.
Sí, y no con un «incorrecto». Se nombra el error, se explica por qué pasa —muchos vienen de calcar la estructura del español— y se te vuelve a plantear más adelante para ver si quedó.
Para el ritmo y la unión de palabras, que es lo que hace difícil entender inglés hablado a velocidad normal. Cada verso trae la traducción, la letra y la pronunciación figurada.
El currículo sigue el marco común europeo, que es la referencia de la mayoría de exámenes. No es un curso de preparación específico para ninguno en concreto.
Se emite cuando dominas un nivel entero, no por asistir. Lleva tu nombre, el nivel, la lista de competencias que demostraste con cuántas evidencias cada una, y un código de doce caracteres. Cualquiera lo comprueba entrando en axiomnia.com/verificar y escribiendo ese código: no hace falta cuenta ni registrarse. La página muestra las competencias y nada más — ni tu correo ni dónde estudiaste.