Para universidades e institutos
El estudiante necesita demostrar un nivel, no haber asistido a un curso. La diferencia se nota el día que le piden el certificado.

El certificado enumera qué competencias se demostraron y con cuánta evidencia. Cualquiera lo verifica con un código, sin registrarse.
La primera sesión mide dónde está cada uno y la ruta arranca ahí, no en el temario del semestre.
La clase está disponible a cualquier hora y retoma sola. No hay grupo al que llegar tarde.
Reportes por grupo, por facultad y por competencia, con el mismo índice que ve el estudiante.
Qué se estudia
El profesor inteligente dirige la clase igual sea cual sea la materia: sabe qué te toca, qué se te olvidó y cuánto aguantas hoy. Estas son las que están abiertas.
Seis niveles del A1 al C2, más un currículo escolar por grados para quien enseña en un colegio. Con pronunciación, canciones y modo sin conexión.
Ver el cursoDe fracciones a Cálculo I, pensado para reforzar. El estudiante elige el tema que se le atraviesa y se rastrea hacia atrás hasta encontrar el hueco que lo explica.
Certifica competencias demostradas con evidencia y se verifica públicamente. No es un examen internacional homologado; el currículo sigue el marco común europeo, que es la referencia que usan la mayoría.
Hoy funciona por su cuenta, con reportes exportables. Una integración se puede hablar según el sistema que usen.
Sí. Es la misma plataforma y el mismo convenio; lo que cambia es a quién se le asignan las licencias.
Por estudiante y por materia, desde el panel de la institución. Se pueden dar de alta por grupo y reasignar entre semestres.
Depende de lo que exija el programa. El certificado enumera competencias demostradas con evidencia y se verifica públicamente; si el requisito pide un examen internacional concreto, esto no lo sustituye.
Los reportes por grupo, facultad y competencia son exportables, con la evidencia detrás de cada índice.